Por Ismelda Loraine Adames (Panamá)

Millones y cientos de avances hemos obtenido,

un prontuario soberbio y vil, más que el río Nilo.

Dueños del líquido vital, regalo divino,

¡Ingratos sin remedio! ¿Por qué te hemos destruido?

El tóxico fracking , cual eutanasia inconsulta,

fruto  de almas yermas, pero de avaricias fértiles.

Porfían de mezclas y fórmulas absolutas,

mas faltos de numen, nulas  amalgamas  útiles.

Benceno y metano, rostros del cáncer cruel,

fracturando los suelos, envenenando las vidas,

dañan de igual manera, manantial que vergel,

pues nada interesa más que las malditas minas.

Cambiemos decididos, riqueza por pureza,

No creamos, no, jamás, en la falsa promesa

de un mundo avanzado, pero menos humano,

de un pozo anhelado, pero de rostro tirano.

Mi alma guarda la esperanza, de una vida mejor,

sin venenos, sin mentiras y con mucho amor,

Seamos en definitiva, creación agradecida.

Y gritemos unidos: ¡El agua nos da vida!

 

 

 

 

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