Por Carlos Cuahutémoc Martínez Flores

La sociedad actual impacta de gran manera al planeta debido a las dinámicas económicas y políticas que van delimitando las actividades de los grupos humanos. En el planeta hay recursos importantes, tres de los cuales son poco valorados y defendidos, estando en riesgo al no recibir el cuidado que necesitan: suelos, bosques y el océano. Éstos se relacionan con el agua dulce, un recurso fundamental para la vida, por ende, para la humanidad. Sin embargo,  no es utilizada de manera responsable, generando problemas que van agudizándose al crecer la población, lo cual provoca aumento en la demanda de recursos para  las ciudades y empresas, en busca de satisfacer necesidades, pero sobre todo deseos, lo cual se relaciona con la comodidad extrema que busca la sociedad.

Es conocido que aproximadamente tres cuartas partes del planeta son agua, de la cual alrededor del 5% es agua dulce, y en su mayoría  está congelada, encontrándose en los casquetes polares y la cima de las montañas más altas. Esta agua congelada tiene funciones naturales como retener carbono atrapado, reflejar los rayos del sol y en su deshielo normal, abastecer de agua a los ríos.

El agua dulce es necesaria para la humanidad, por lo cual su preservación y buen uso resulta vital, ya que ante la presencia de grandes centros urbanos que demandan cantidades brutales de este líquido, se presentan dinámicas que llevan a trasladarla largas distancias, privando a otras comunidades con una menor jerarquía, por su cantidad de habitantes y/o función económica de este recurso fundamental, alimentando las diferencias de desarrollo y calidad de vida, que son una constante en el mundo globalizado capitalista.

Los problemas relacionados con el agua comienzan por el desconocimiento que se tiene de su importancia, ciclos, contaminantes, preservación y consecuencias que ejerce sobre el medio natural y social.

Puede iniciarse el análisis hablando del ciclo hidrológico, la base que llena de agua a los continentes. La acumulación es el primer paso, donde el agua concentrada se evapora al calentarse. Estos cuerpos de agua actualmente tienen contaminantes que antes no se presentaban, debido a los desechos provocados por las actividades humanas. La Minería, las industrias, la actividad doméstica y las actividades agropecuarias son las que principalmente contaminan el agua dulce. Algunas otras dinámicas como el turismo, impactan de gran manera los cuerpos de agua dulce, sobre todo por la insistencia de las grandes cadenas, por establecerse cerca de las riquezas naturales, como los manglares.

Cuando un hotel se instala cerca de una zona con riqueza vegetal, aunque no se quiera, termina por impactarla ; ya que la humanidad es una especie muy contaminante, que genera muchos desechos y basura, requiere la construcción de infraestructura para ofertarle los servicios que demanda; sus desechos y el agua que requiere tienen relación con los cuerpos de agua cercanos a los hoteles, por lo que a la larga irán deteriorando el paisaje natural, contaminando los cuerpos de agua, desbalanceando así el sistema Tierra.

Continuando con el ciclo hidrológico, tras la evaporación del agua, ésta se condensa, forma distintos tipos de nubes que son desplazadas con ayuda del viento, llegando en muchas ocasiones hasta las montañas, las cuales ya no pueden atravesar y es aquí donde precipitan.

En algunas ocasiones al caer las gotas de lluvia en grandes ciudades, se mezcla con los contaminantes de la atmósfera, provocando un fenómeno conocido como lluvia ácida, el cual daña el suelo, las plantas y las telas, al bajar su ph.

En zonas montañosas el agua va formando lloraderos, que se convierten en arroyos para después formar ríos, los cuales van moldeando su cauce y abastasen de agua a las ciudades. Las comunidades siempre se han asentado cerca de los ríos, ya que estos les brindan el agua dulce vital para la supervivencia y en las zonas donde se presentan las desembocaduras, llenan el suelo de nutrientes, por lo cual favorecen la agricultura; es también en estas zonas donde se presentan mayormente las inundaciones, las cuales afectan a las comunidades que por ignorancia las habitan, al desconocer que cada determinado tiempo el río se desembocará inundando las partes más bajas.

• El agua, recurso vital para el hombre y la tierra – poner la siguiente información en pie de foto: Fuente: http://www.teorema.com.mx

En las ciudades la lluvia genera problemas, como los que sufre la Ciudad de México. Aquí las autoridades han mostrado un desconocimiento de las dinámicas que el agua ejerce sobre el espacio. En los últimos años los habitantes de esta urbe hemos observado cómo los parques se han convertido de grandes jardines a explanadas llenas de pavimento y adoquín, con menos árboles y suelo que puedan absorber el agua, provocando así un aumento en los encharcamientos. A esto se aúna el hecho, que el pavimento es un enemigo actual de la humanidad, al realizar de manera artificial una función natural del mar, atrapar el calor durante el día y cederlo a la atmósfera durante la noche, cuando ésta se enfría, colaborando con el calentamiento global, que afecta directamente a los glaciares, siendo una preocupación a futuro por las diversas consecuencias negativas que el deshielo de éstos traería para la humanidad y la demás vida en el planeta, como la desalinización del mar, desaparición de algunos ríos y aumento del nivel del mar.

La Ciudad de México tiene la problemática desde su infraestructura al ser una ciudad muy vieja, en la cual el drenaje se mezcla con el agua que las coladeras captan de la lluvia contaminándola. Siguiendo con las coladeras, éstas suelen taparse por la poca cultura de preservación y consciencia ambiental de sus habitantes, los cuales tiran la basura en las calles, sobre todo las colillas de cigarro; todo esto satura las coladeras, por lo cual al presentarse una lluvia significativa, termina por generar grandes encharcamientos, en algunos pasos a desnivel es común que se den inundaciones provocadas por las lluvias de verano; se observa en algunos puntos el agua de las coladeras salir en lugar  de entrar; además de otros donde las políticas mal realizadas por la corrupción o falta de conocimiento, permiten observar la coladera a una mayor altura que los charcos que la rodean, o que estas han sido tapadas por sedimentos debido a falta de mantenimiento.

Una condición que suele olvidarse sobre la Ciudad de México, es que era un cuerpo de agua formado por siete diferentes lagos como el de Texcoco o el de Xochimilco, los cuales se comunicaban mediante ríos. Al observar cómo se comportan los lagos a nivel mundial, destaca que hay años donde suele precipitar en ellos una mayor cantidad de agua, situación que es normal que se presente en la capital de México por la condición antes mencionada, resultando absurdo que las autoridades sean incapaces de darle una solución, tener mejores políticas y que en este año 2017, la primera lluvia llamada de verano, haya inundado gran parte de la ciudad, creando un caos en los flujos de población.

Se entiende que la infraestructura de la Ciudad de México fue construida a la par que ésta, en partes, durante distintas épocas; una ciudad que ha crecido con las décadas, que su drenaje es muy antiguo; que sus gobernantes no han querido afrontar porque al durar poco tiempo y ser una labor a largo plazo, no terminará por retribuirles a ellos, por lo tanto es un problemas de las autoridades de todo México, buscar colgarse medallas y no velar por el bienestar de la sociedad.

La Ciudad de México tiene leyes que pretenden que los nuevos edificios tengan espacios verdes o infraestructura para aprovechar el agua de lluvia, pero de igual manera, la falta de cumplimiento de estas leyes, la corrupción y la falta de trabajo por parte de las diferentes dependencias de gobierno dan como resultado que cada quien haga lo que quiera y que los problemas perduren.

Queda por analizar la última parte del ciclo hidrológico, la cual se relaciona con la precipitación, pero no con el escurrimiento, sino con la filtración. Parte del agua de lluvia permea los suelos y llega a los cuerpos de agua subterráneos conocidos mayormente como mantos acuíferos. Estos son de vital importancia para las ciudades. En la meseta del centro de México gran parte del agua potable se obtiene de estos cuerpos, por lo cual es importante mantener los suelos, las hectáreas de bosque y áreas verdes que permiten la filtración para alimentar el agua que se extrae mediante los pozos.

Esto se relaciona con lo comentado anteriormente sobre convertir irresponsablemente los parques en planchas de pavimento, el cual evita la filtración. Este punto tiene una consecuencia palpable para la capital, su hundimiento. Las antiguas estructuras del centro de la ciudad que tienen un gran peso están claramente hundidas, mientras que otras construcciones como la Glorieta de Insurgentes y el Monumento a la Revolución están hacia arriba porque lo demás se está hundiendo; debido al peso de la ciudad, a la explotación de los mantos acuíferos y que éstos ya no se alimentan de la misma forma a través de la filtración por la desmedida pavimentación que la megalópolis ha sufrido.

El problema del agua dulce es algo que atañe a todo el mundo, se relaciona con el desmedido crecimiento de la población, más de siete mil millones de humanos; más del setenta por ciento de las personas en ciudades, demandando recursos sin producir insumos básicos, función de las zonas rurales; los grandes entes económicos que son monstruos que dominan el mundo al controlar la economía, los cuales destruyen los ecosistemas, pasan por encima de los derechos y garantías individuales de las pequeñas comunidades; organismos internacionales coludidos a los intereses de las potencias. Todo eso afecta los recursos naturales, deteriora los diferentes cuerpos de agua dulce y salada, poniendo en grave peligro la superviviencia de nuestra especie. Esto se observa con claridad al estudiar la ubicación de las grandes industrias que coludidas con los gobiernos suelen estar cerca de grandes mantos acuíferos, los cuales explota indiscriminadamente.

Es fundamental que verdaderamente se genere consciencia sobre la importancia de los recursos naturales, que la gente haga acciones que permitan seguir teniendo los recursos vitales para la humanidad, agua y alimento principalmente. Siendo esto papel del gobierno y las familias, para fomentar un sentido de pertenencia y respeto por la naturaleza, en pro de preservarla para que nuestra especie pueda continuar su historia en la Tierra.

Conocemos los contaminantes del agua; las actividades que generan gases de efecto invernadero provocando el derretimiento de glaciares; desde pequeños nos explican cómo bañarnos y lavar nuestras pertenencias para gastar menos agua; qué zonas de recarga de acuíferos preservar; conocemos las bases, nos falta exigir y actuar para preservarlas; que las autoridades tengan escrúpulos y actúen en beneficio de la sociedad y no de sus intereses partidarios ni personales; y finalmente dejar de contaminar el agua y los espacios naturales base de la vida.