Por José Ramón Ibor (Valencia, España)

Fuente: https://seresysimios.wordpress.com

Asoman vientos raros en la sociedad.

Habrá que evitar sus rachas tóxicas,

aquellas que nutren ajenas energías

creadas por cerebros sin piedad.

Esta sociedad de caterva salvaje,

expone sus trampas maliciosas,

sin descansar por el día ni la noche

para conseguir que el pueblo se relaje.

Planifican maniobras muy esmeradas,

aquellos que dominan el poder

cargándose deseadas expectativas,

soñadas en noches estrelladas

moviendo los hilos por doquier.

Mal informando a las grandes masas,

protegiendo sus propios intereses,

de las fortunas como pirámides

que se esconden en falsas trazas.

Habrá que investigar las cábalas

inventadas por esas grandes fortunas

con que consiguen sus dividendos,

mientras nosotros las ignoramos,

las consiguen en batallas inoportunas.